Una historia sencilla de amor

IMG_6653.JPGÉl la ve llegar cruzando la calle. Su mirada se queda prendida, como suele sucederle, en sus andares saltarines y su cuerpo espigado. Después de muchos años, sigue amándola como el primer día. Ese en el que ella le dijo que no le parecía especialmente guapo, pero sí muy majo. ¡Justo lo que quieres oír en una primera cita! Ella a él le pareció perfecta: graciosa, sexy, lista y preciosa. Ella le confesó que, a pesar de todo, al día siguiente de aquel primer encuentro, era incapaz de sacarse su hermosa sonrisa y su mirada pizpireta de la cabeza. Y así fue también el siguiente día, y el siguiente. Y tras una sucesión de días de pensamientos entrecruzados, conversaciones felices y los besos más dulces que nunca hubiesen probado ambos, el amor se instaló definitivamente en sus corazones. Ella adora su alegría, su dulzura y su boca traviesa. Él adora su rebeldía, su sinceridad y su risa. Una historia sencilla y perfecta.
Han pasado once años y aunque la vida a menudo no es un cuento de hadas en el que comer perdices para siempre, ellos han consegido mantener su amor cada día más fuerte. Hoy atesoran recuerdos hermosos como su bien más preciado y siguen creando con ganas nuevos tesoros de amor. Hoy confían el uno el otro ciegamente y sus sonrisas fluyen entre ellos alimentado gota a gota su amor.
Cuando ella se acerca, él observa que está preocupada.
-¿Estás bien, amor?
-Regular, ya sabes.
-No te preocupes, nos vamos a casa y descansas.
-Gracias, vida. Necesito tus mimos. Es lo que más necesito.
-Me tienes aquí siempre.
Se van a casa y ella se acuesta en la cama. No será una tarde de sexo, ni de risas. Aunque él le arrancará, a pesar de todo, más de una sonrisa. Porque el amor es pura magia, y él es un gran mago.
P.D. : Estoy en casa y mucho mejor. Hay algún día malo, pero estoy muy bien cuidada por mi marido y mi familia. Os quiero.

Anuncios

8 comentarios en “Una historia sencilla de amor

  1. Hola Pepa, me he quedado enganchada a tus historias…tus historias de VIDA. Y ahora no quiero perderme nada. Te sigo hace poquito tiempo, pero me he puesto al día con facilidad. Me gustaría darte las gracias porque has cambiado mi mirada. Ahora miro más detenidamente, con algo más de frescura. Hoy, sin ir más lejos, estaba contrariada por algo nimio…y pensé…”un momento…vuelve a mirar…pero esta vez con la mirada de Pepa” y, de repente, vi detalles que antes no estaban allí. Te dejo esta nota para darte las gracias por tu generosidad a la hora de compartir y por tu sabiduría a la hora de mirar. Pepa, la persona que me regalo una mirada nueva. Un abrazo. Rebeca.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s