Tomé las riendas


Hubo un tiempo en el que yo era una persona de acción. Tenía muy claros mis objetivos y pensaba que iba por el buen camino para conseguirlos en función de si había acertado o cometido un error. Me encantaba tomar decisiones, mandar, hacer y deshacer a mi antojo. 
Ahora la vida se ha dado un festín conmigo y me ha demostrado que en realidad mi capacidad de autogobierno es limitada. La enfermedad llegó sin avisar y recuerdo la sensación de que mis metas se esfumaban. Ya solo había un objetivo: vivir. Pero ¿qué podía hacer yo? Los médicos decidían los tratamientos, si me operaban o no, si me hacían una prueba u otra… Y el universo parecía disponer de una varita ultrapoderosa con la que deciidía quién debía continuar o no en la partida.
Desde el principio me declaré en rebeldía. No podía aceptar el papel de espectador que muchos se empeñaban en asignarme. Al parecer lo único que podía hacer era procurar mantener una buena actitud, porque todo el mundo repetía que eso era imprescindible. ¡Fácil! Prohibido hundirse como el Titanic. Poco más. 
Pero yo nunca he sido así. Necesito asegurarme de que estoy haciendo algo efectivo, de que llevo parte de las riendas. Y así, he introducido cambios en mi vida. Algunos importantes, otros más discretos.

1. Cuido mi alimentación. Menos azúcar, más verdura y fruta… Las enfermedades se alimentan de lo que comes.
2. Tomo complementos naturales como el ginseng, la carnitina, el cardo mariano, magnesio… Me han ayudado mucho a reducir los efectos secundarios de los tratamientos médicos.
3. Me he iniciado en el mindfullness y la meditación budista. Poner la mente en blanco es como hacer un reset de tu cuerpo y de tus emociones.
4. Me he acercado más a las personas que más feliz me hacen y me he alejado de las que me producían estrés o tristeza. Fue la parte más difícil, pero también la más importante en esta nueva etapa de mi vida.
5. Acepté que debía dejar de trabajar. Ahora ocupo mis días con mis amigos y mi familia, mis hobbies, mi perrita Cala…. Si no fuera porque tengo demasiadas visitas médicas en mi agenda, podría decir que me encanta.
6. Procuro hablar menos y hacerlo en un tono más bajo. Evito perder los nervios por nimiedades como el tráfico, intentó discutir menos, me permito llorar de vez en cuando a pleno pulmón y hacer más payasadas. Quiero paz, alegría y relax en mis días.

Como veis no se trata de grandes fórmulas, solo son pequeños actos y cambios con los que siento que decido sobre mi vida. Me gusta. ¡Probadlos!

Y ahora echemos unas risas…

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10 comentarios en “Tomé las riendas

  1. Muy bueno lo de la alimentación y lo de alejar a las personas que solo nos dan quebraderos de cabeza, y sí, es la parte más difícil, pero necesaria, te deseo que estés en paz y tranquila porque eso , sí es cierto, es fundamental.
    Y que te desahogues cada vez que lo necesites.
    Eres muy valiente y muy luchadora , te sigo y cuentas con todo mi apoyo y toda mi admiración.

  2. Una vez mas mis pensamientos y tus palabras se solapan…como te entiendo!!!yo estoy en lo mismo,y lo que mas me cuesta..dejar ir a las personas que no me dan paz…pero lo conseguiré.un bico fuerte desde Galicia

  3. Hola bonita, buenos dias 😃. L-carnitina tomaba yo hce tiempo cuando iba al gym. Es lo mismo? Para k lo usas? Hay algún video de mindfullnes o tutoria que puedas recomendar? Un besitooo

    1. Hola!!! Con el Cancer y los tratamientos que te dan se pierde músculo y estas cansado. La cariñito a va bien. Yo hice el curso del instituto de Mindfullness de Barcelona, que me gusto mucho. Besos!!!!

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